UN JUEZ EN EL BANQUILLO: EFECTOS COLATERALES

Narcotraficantes, mafiosos y terroristas, y algunos de sus abogados de dudosa reputación, están haciendo palmas con las orejas ante la posibilidad de que un juez se siente en el banquillo por haber ordenado unas intervenciones telefónicas que ahora son discutidas, enmarcadas en la frágil figura de la prevaricación. El instructor de la causa que se está siguiendo en el Tribunal Supremo contra Baltasar Garzón no se si ha calibrado la trascendencia de su medida y los efectos colaterales indeseados que va a ocasionar.

Cuando una medida, como la de intervenir determinados teléfonos, ordenada en el caso “Gurtel”, acertada o equivocada, acaba con el Juez que la ordenó sentado en el banquillo, pone en la picota toda la instrucción de nuestro sistema penal. Sobre todo cuando esa decisión fue avalada por otro juez instructor, que las incorporó a la causa, y por un magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que emitió un voto particular ¿También sentará el magistrado Alberto Jorge Barreiro a ellos en el banquillo, o se trata sólo de una justicia “personalizada” para apartar a un magistrado, comprometido con los derechos humanos, de la magistratura?

La legislación española sobre las escuchas es, sin duda, muy confusa. Y el artículo 51.2 de la Ley General Penitenciaria –ley que contribuí elaborar junto al profesor García Valdés- da pie a diversas interpretaciones como se deduce de la reciente sentencia del Tribunal Supremo del día 2 de junio, sentencia que comenté en la tercera que se publicó en este diario el 2 de agosto de éste año. Los jueces, escribía entonces “deben caminar machete en mano, desbrozando cañaverales y lianas y sorteando todo tipo de peligros para no caer en la casilla reservada a la prevaricación”.  Incluso algún procesalista –de estos que no ven nada más importante que su propia asignatura- han considerado que no había confusión en la ley, pero la han calificado de “insatisfactoria”. En cualquier caso, criminalizar a los jueces por sus medidas en la instrucción parece una barbaridad y, de ahí, el acierto del Ministerio Fiscal al oponerse a esa pena de banquillo para un juez en un caso como este, discutido y discutible. ¿Es este el camino que vamos a seguir para construir una justicia creíble? Me parece sencillamente lamentable.

 

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

compartir delicious digg frequi google meneame technorati

Por favor deje un comentario

  1. Juan Pedro opina:

    ¿Qué hay que hacer para llevar a un juez al banquillo? Yo tengo denunciada a una jueza de familia por prevaricación y falsedad documental y nadie la ha sentado en el banquillo.

Deje un comentario