LA ESTRATEGIA JURÍDICA DE BÁRCENAS

De toda esta cadena de escándalos, grandes o chicos, con filtraciones o sin ellas, con sombras que parecen, a veces, agujeros negros, el PP y Mariano Rajoy deberían dar una cumplida explicación. A mi, si fuese cierto, no me parece normal recibir un bolso de “Louis Vuitton”, un costoso reloj de oro, un armario lleno de trajes o que se intercambien automóviles en mis narices políticas por vías impropias y al margen de donde compran o venden los coches las gentes del común. Ha habido mucha relajación y, a veces, el poder nos entontece. A lo mejor, en algunos casos, como en el de Camps, ni siquiera ha habido mala fe. Pero, qué quieren que les diga, si encima ni siquiera hubo mala fe, entonces es casi peor. Cuando uno es incompetente en las cosas más cercanas, ¿cómo llevará las más lejanas? Se que Esperanza Aguirre, por ejemplo, devuelve todos los regalos, a no ser que sean los de su marido o sus hijos, como debe ser.

 

Sigo por los periódicos, día a día, las incidencias judiciales de todos estos casos de posibles delitos de corrupción. El más apasionante es, sin duda, el del Tesorero popular Luis Bárcenas. De todas las estrategias jurídicas planteadas, a mi me parece la más profesional e inteligente. Frío, calculador, midiendo perfectamente los tiempos judiciales y políticos, saliendo a la plaza pública sólo en el momento preciso, no sólo para defenderse sino para colocar las cosas en su sitio, presentando acciones judiciales efectivas en lugar de anunciarlas y luego no hacer nada, parece que sigue perfectamente el guión preestablecido por un buen abogado y una buena estrategia jurídico procesal. Me he quitado el sombrero cuando he visto como la tradicional soberbia del Tribunal Supremo se doblegaba y le llamaba a declarar antes de iniciarse el largo periodo vacacional de los jueces, concretamente, hoy. Es cierto que el instructor de la causa, el magistrado Monterde, de independencia indiscutible, es un buen magistrado, en todo el sentido de la palabra “buen”. Miguel Bajo, un abogado de pura raza, duro como pocos, de los que se implican con las defensas y catedrático de derecho penal, es el estratega de toda esta historia que acabará en una película.

 

Ahora bien, como toda cara, ésta también tiene su cruz. La estrategia política del caso del Tesorero del PP me parece nefasta. Mariano Rajoy debía haberle cesado hace más de dos meses. Pues no puede tenerse a un tesorero, nada menos, en el punto de mira judicial y bajo sospecha. Lo tenía que haber cesado, justa o injustamente, como hizo Aznar con todos los implicados por el caso Naseiro. El tufillo del chantaje, que yo no me creo, se huele en toda esta historia. Y cuando la mierda se huele es que la mierda está por algún sitio, quizás no esté pegada al propio zapato, pero a lo mejor incluso la han tirado de la casa de al lado. La otra noche, un dirigente popular que goza de todo mi respeto, me dijo “A Mariano todo esto le es ajeno”. Efectivamente, a Rajoy le resultan ajenas todas estas cosas y así le va a la oposición popular que no es capaz de remontar el vuelo.

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  1. Enteradillo opina:

    ¿Por qué Barcenas saco 300.000 € en efectivo de la caja para pasados unos días volver a ingresar esa misma cantidad en caja?

    Esa era le pregunta que hoy se hacían los contertulios de La Mañana, y que esperaban que algún inspector fiscal la respondiera.

    Entre otras, la respuesta, podría ser la siguiente. Quienes se dedican a las actividades de blanqueo, saben que para mover fondos en metálico por territorio nacional por importe superior a los 100.000 €, se necesita un “salvoconducto” de esos fondos, con el cual se pueden desplazar de modo seguro esas cantidades que habitualmente se requieren para pagos de oscuros negocios.

    Ese “salvoconducto” al que me refiero, en realidad es un modelo de declaración (mod. S1) que la normativa en materia de prevención de blanqueo de capitales requiere a todo aquél que mueva por territorio nacional moneda en metálico por importe superior a los 100.000 € (art. 1 Orden EHA/1439/2006). Dicho limite se reduce a 10.000 € cuando el movimiento es de entrada o salida de territorio nacional.

    El no cumplimiento de la obligación de declarar, o su falta de veracidad, puede determinar la intervención por los Servicios de Aduanas o las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de la totalidad de los medios de pago hallados.

    Es decir, que si pillan a un Barcenas de la vida viajando por territorio nacional con más de 100.000 sin haber cumplimentado la declaración S1, le trincan el maletín con todos su billetaje, quedando dichos fondos a expensas de lo que resulte de los procedimientos sancionadores por incumplimiento en materia de prevención de blanqueo de capitales, o lo que es más normal, a expensas del procedimiento penal correspondiente por llevar a cabo actividades de blanqueo de capitales procedentes de la comisión de determinados delitos, entre otros, el delito de fraude fiscal.

    Así, a modo de ejemplo, si un ciudadano ordinario tiene en su cuenta corriente 200.000 € y además debajo del colchón de su casa otros 200.000 € en bin ladens que necesita llevar al despacho del pueblo de al lado para untar al concejal de Urbanismo correspondiente, a poco leído que sea, sabe que si por un casual en ese trayecto le para un agente de la autoridad, le puede incautar el maletín con sus 200.000 laurones, salvo, que disponga de su modelo S1 (“salvoconducto”) bien cumplimentado, en donde, por ejemplo diga que ha retirado de su cuenta corriente 200.000 € para disponer de efectivo que va a destinar a la compra de obras de arte, en cuyo caso, el agente debiera permitir que el fulano con su billetaje continuara su camino sin más.

    Así, que uno va hasta el despacho del pueblo del al lado, le hace el pago de los 200.000 € al concejal de turno, y a la mañana siguiente vuelve a su banco y reintegra los 200.000 € que dos días antes sacó, diciendo que las obras eran unas burdas malas copias de las Meninas y que no valían ni como alfombrilla de baño.
    Dicho esto, la pregunta sigue siendo la misma, ¿para qué puñetas saca el amigo Barcenas 300.000 € de caja y los reintegra a los pocos días?. En principio y en atención al principio de presunción de inocencia, no cabe más que decir, que para nada relacionado con actividades de blanqueo de capitales como lo pueden ser la conducta anteriormente descrita.

    Saludos.

    Fdo.: Enteradillo

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