LA INGRATITUD DE MARIANO RAJOY

Mientras leía la entrevista que Rajoy dio a El Mundo el domingo pasado, fui barruntando los peores augurios. Al final se me presentó la siguiente disyuntiva: o el diario no ha publicado trozos sustanciales de la misma o Mariano Rajoy es un ingrato. Y, desgraciadamente, me tengo que inclinar por lo segundo. ¿A qué viene ese elogio de Gallardón, al alcalde de Madrid del PP que hizo mutis por el foro a lo largo de toda la campaña, y ni una sola cita de Jaime Mayor que fue el que, al fin y al cabo, ganó de modo apabullante? ¿O es el PP de los sociologistas y de los relativistas, que no es capaz de entusiasmar a nadie, el que ha ganado las elecciones?

 

El PP es un partido multicolor, conservador, laico, por supuesto, pero no laicista. Un partido comprometido y cuyos votantes, en su inmensa mayoría, son católicos externos o mediopensionistas, pero católicos al cabo. Con un mensaje sincero, haciendo hincapié en esos valores que hoy se intentan extirpar de la sociedad, con una alternativa de gestión económica basada en la eficacia, que le ayudó a articular Rodrigo Rato, y reincorporando lo mejor de Aznar y de sus ministros, con todo ese bagaje, Jaime Mayor logró conducir el PP hacia una aplastante victoria el 7 de junio. ¿O acaso no es aplastante una victoria frente a un partido gobernante al que casi le sacó cuatro puntos? Pues ese PP, con el que comulga más del 90 % de sus votantes, es del que se olvida un desmemoriado Rajoy en la entrevista.

 

Pensar que la victoria se consiguió así, como por casualidad, o por el entusiasmo que suscita Mariano Rajoy, es de ilusos. El presidente del PP estoy seguro que será un buen presidente del Gobierno, pero debe cuidarse, sobre todo, de los que le rodean. Los socialistas ya se han dado cuenta de que erraron en “el enfoque”. No vayan los populares a equivocarse ahora. El PP es un partido, esencialmente, de valores y la gratitud es uno de los principales.    

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  1. Juan Carlos opina:

    Comparto su opinión. Yo voté al final a Oreja empujado por la feroz y antidemocrática campaña del PSOE contra el PP. Mi intención era abstenerme o votar a UPyD para castigar a Rajoy, pero ante la violencia verbal y las mentiras de ZP (recuerde esa infame carta a los pensionistas) me dije que había que estar del lado de los “judíos”, de las víctimas. Rajoy debería pensar que resta más que suma, y que Gallardón nos parece un politico oportunista que ha pactado con esa bestia sin escrúpulos llamada PRISA, el mayor enemigo del PP y de los valores que defendemos sus votantes.

  2. Jandro opina:

    Como votar a Mayor Oreja significa votar al PP de Rajoy, no lo voté. Rajoy me parece un grandísimo político, capaz, inteligente, preparado. Pero si ese talento (que comparte con Gallardón) no lo usa para defender los derechos fundamentales como pilares intocables, yo no lo votaré jamás.

    La moción que se vota hoy no la ha presentado un diputado del PP, sino uno de UPN. ¿No defendía el PP los valores (como asegura Mayor Oreja)? Constatamos que no. Si la política era “arte de lo posible”, o bien el PP no hace política o bien su política no defiende los valores. Así de simple y así de triste.

    Harían bien Mayor Oreja y otros tantos políticos del PP que creo que luchan por los valores en fundar otro partido o unirse a los que ya hay que mantienen los principios innegociables.

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