CAUSA GENERAL CONTRA EL PP

La Constitución y la Ley de Enjuiciamiento Criminal dicen expresamente que no podrán seguirse causas generales contra ninguna persona, sea cual sea su circunstancia. Una “causa General” sería aquella que se inicia sin unos hechos punibles determinados y con el expreso propósito de investigar la vida y hacienda de un individuo. Yo viví, como abogado, algo parecido cuando se persiguió penalmente a Javier Gómez de Liaño. En esa cacería participó determinada prensa en confluencia con la Sala Segunda del Tribunal Supremo, cuya sección que le juzgó estaba presidida por el magistrado, hoy “emérito”, García Ancos, que llegaba a las sesiones del juicio, a veces, en deplorable estado. Por menos, por mucho menos, a un taxista le quitan su licencia de trabajo.

Lo que está ocurriendo ahora con Luis Bárcenas, senador y Tesorero del Partido Popular, es peor, mucho peor. Como la realidad no le podía imputar delito alguno, se está montando una confabulación sideral con los siguientes planetas acosando: el Gobierno, el Fiscal General del Estado, la Agencia Tributaria, es decir, la vicepresidenta Elena Salgado,  y las terminales mediáticas del PSOE más alguna, también, del PP que en esto rinde por libre. Y un juez que no sabe que hacer ante el cúmulo de pruebas prefabricadas con el pladur y gotelé político montado contra este político. Al gobierno le salió mal la campaña de acoso y derribo, a golpe de corrupción inventada, contra el PP en las elecciones europeas; y en el más puro estilo marxista-leninista, cuando la realidad no es como queremos, hay que cambiar la realidad.
 
De repente se han dado cuenta que Rajoy no es un supuesto peligro, sino un peligro real que puede poner en serios apuros al gobierno de Zapatero. Como consecuencia de este análisis post electoral, se llega a la conclusión que hay que distraer la atención del presidente del PP. Y, en esta guerra sucia, que sin duda perderá el PSOE, pero que acabará desprestigiando del todo a la izquierda bardemita, la primera pieza a batir, como sea y con las armas que sean, es el Tesorero del PP, Luis Bárcenas. Según el artículo 124 de la Constitución el fiscal es el defensor de la legalidad y parte imparcial en los procedimientos. No es esa la imagen que está dando en esta causa del caso “Gürtel”, ayer diciendo una cosa y hoy la contraria por la causa general, expresamente prohibida por las leyes, que acaba de abrirse contra el PP en la persona de su Te

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