EL PAPA E ISRAEL

El Santo Padre no sólo visita Tierra Santa sino, también, Jordania e Israel. Y los territorios de un pueblo, el palestino, que nunca se planteó constituir un Estado y que se debate, desde hace varios decenios, entre la asimilación en otros estados o su desaparición como entidad política. Recomiendo, para entender lo que está ocurriendo en Oriente Medio, la atenta lectura del libro “Cicatrices de guerra, heridas de paz” (Ediciones B, 2006) de Sholomo Ben Ami, ex ministro de Asuntos Exteriores de Israel,  que tuvo una participación crucial en la Cumbre de Camp David del año 2000. Y el artículo que ha publicado la tercera de ABC de jacobo Israel Garzón sobre las relaciones entre judíos y cristianos.

El Papa, ante el cúmulo de injustificadas críticas que se le lanzaron cuando perdonó a los lefevristas, afirmó de forma rotunda en una carta a los obispos, que daba las gracias a sus amigos judíos por haberle ayudado a deshacer rápidamente el malentendido. Benedicto XVI es beligerante, como lo fue su antecesor en la Silla de Pedro, ante cualquier forma de antisemitismo, venga de donde venga, sea neonazi o musulmán. Los católicos no debemos, nunca más, olvidar esto.

La Santa Sede estuvo, durante los años del pontificado de Juan Pablo II, protegida por una política de comunicación inteligente y audaz que pilotó Rafael Navarro Valls, un laico con raíces en el mundo, miembro del Opus Dei, por cierto. Ahora, esta política está encomendada a un sacerdote jesuita inteligente y muy culto, pero al que quizás se le escapan esos matices de la comunicación mundana que pueden convertir una frase en un gran titular o en una catástrofe mediática. Confiemos que este viaje a Israel que el Papa inicia mañana ayude a mejorar, todavía más, las relaciones entre católicos y judíos. Por si acaso le he puesto una vela a San Francisco Javier, ese jesuita universal, que conquistó espiritualmente el Oriente lejano.

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  1. al chapa opina:

    Percibo su deducible entusiasmo pro-sionista. No se debe confundir antisemitismo con antisionismo. Afortunadamente, buenos judíos son antisiionistas como el profesor Norman Filkenstein. alfonso.

  2. al chapa opina:

    no entiendo este blog

  3. Juan Pedro opina:

    No hay casi nada que entender, al chapa. Aparecen los comentarios libres del autor, invitando a la reflexión, y se pueden complementar con comentarios libres propios, dentro de un respeto. Dispone, así mismo, de otras funcionalidades que le invito a que investigue.

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