LEIRE CON EL PUÑO CERRADO

Veo, nada más regresar de Etiopía, esa foto de Leire Pajín con el puño cerrado y esa sonrisa rolliza y carnosa de chica mala que quiere escandalizar al personal. Contrasta con la cara seria y de circunstancias de su amiga Soraya Saenz de Santamaría con la que compartía silla en el Congreso de UGT. No se como a estas alturas de la película puede uno sentirse orgulloso de que le saquen retratado con el puño cerrado. Ya sólo le faltaba a Leire recitar eso, por otra parte tan hermoso y de otra época, que escribía Miguel Hernández desde la cárcel de que “nacerá nuestro hijo con el puño cerrado” cuando, evidentemente, no conocía el poeta las atrocidades de Stalin ni las de todos los regímenes comunistas que en el mundo han sido. Leire, al menos, tiene la obligación de conocerlas.

En Etiopía, uno de los países más pobres –y más dignos- de África, a nadie con vergüenza se le ocurriría levantar el puño, pues se recuerda el régimen comunista que sucedió a la monarquía con verdadero horror. Voy a contarles a ustedes lo que a mi me ha sucedido. Fue en las montañas de Simién, al norte del país. Unas montañas de cañones vertiginosos, como no había visto otros iguales, donde me sorprendió que en determinada colina, muy cerca del campo de Chennek, se quedaban los nativos extasiados contemplando el vacío. Cenando, Mulat, nuestro guía, contó la razón de esa actitud entre triste y contemplativa. En tiempos del coronel Mengistu, que derrocó al Emperador, que experimentó en los años setenta con el marxismo-leninismo, se tiraba a la gente del pueblo –más de un millar- de las chozas y aldeas que no querían admitir el cambio de sus costumbres por este precipicio.

Eso sí, estén tranquilos. Cantaban la Internacional, llenaron el país de hoces y martillos, y levantaban el puño. La izquierda, al menos la española, todavía tiene que quitarse muchas hoces y heces de encima.

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  1. jota eme opina:

    Como de costumbre ha escrito un buen comentario,pero tengo que decirle mi que no entiendo su interés en presentar a Miguel hernandez como un angelito solo porque fuera un buen poeta.
    Que yo sepa este señor fue comisario de guerra y además un hombre culto.No me diga pues, que no estaría enterado de los asesinatos que se cometían a su alrededor.Una cosa es no participar en ellos y otra muy diferente alegar que no se sabian.Lo sabían todos,porque era algo evidente.
    Por lo demás quedémonos con la poesía de Miguel Hernandez y dejémonos de hagiografias que a nada conducen.
    De Hernandez sabemos lo que hizo por el P.C.Lo que no sabemos es que hizo para salvar la vida de tantos inocentes perseguidos a su alrededor.
    El mismo fue ayudado por otra escritora, Mercedes Fórmica,que hizo lo que pudo.¿Actuó él de manera parecida?

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