LAS VÍCTIMAS, OLVIDADAS DEL DERECHO

He leído una entrevista a Pilar Manjón, Presidenta de “11-M Afectados por el Terrorismo”, que te deja lleno de tristeza. Dice que “hemos pasado a un segundo plano”, que “ahora ya no interesamos”. Pide “que no se olvide a las víctimas, que hemos sido tan denostadas” y que hay algunas de ellas que “no tiene para comer”. En fin, denuncia eso que todos sabemos que ocurre cuando después de los funerales o de las ceremonias nos damos la vuelta y se quedan solas las víctimas con la terrible presencia de la muerte. “¡Qué solos se quedan los muertos!”, escribió el poeta. Aunque en realidad, quizás con una frase no tan poética, tenía que haber escrito: “¡Qué solas se quedan las familias de los muertos!”. Hasta hace bien poco el derecho ni siquiera se ocupaba de las víctimas. Los códigos penales trataban profusamente de los delitos y los delincuentes, de su reinserción o de su condena. Incluso de la pena de muerte. Pero ¿dónde estaban las víctimas, que tantas veces debían enfrentarse en solitario con sus verdugos? Cuando ocurre un crimen en masa como el del 11-M o el del 11-S, con miles de muertos y miles y miles de afectados física y psíquicamente, la sociedad es más proclive a movilizarse por las víctimas que cuando el afectado es un ser individual, anónimo y con pocos medios económicos. Así surgió a mediados del siglo pasado, creo que en Israel, una nueva ciencia, primero como rama desgajada y ahora como asignatura independiente, que se denominó “Victimología”, que trata, sobre todo, de los procesos de victimización de las personas, sobre todo derivada de la comisión de determinados delitos como los de violación o terrorismo. Pero los estados todavía son bastante reacios a asumir su responsabilidad, no con lagrimitas, que esas son gratis, sino con ayudas reales tanto económicas como médicas. El atentado del 11-M, como el del 11-S o el de Bombay, son casi clónicos en cuanto al procedimiento de ejecución. Se cometen de forma masiva e indiscriminada y varios al mismo tiempo o sucesivamente para que las fuerzas de seguridad no tengan capacidad de reacción. El caos generado por los terroristas es su mejor arma de ocultación. Resulta, en cualquier caso, incomprensible, como denuncia Pilar Manjón en esa entrevista, que un personaje sinistro como “El Egipcio” haya quedado en libertad y sin juzgar. Alguien tiene que correr con esa irresponsabilidad procesal.

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  1. Jose luis manso opina:

    Señor Trías Sagnier:
    Yo me siento victima … pero de Zapatero.
    ¿ Existe algún tratado victimológico para esto?
    Psicológicamente me está afectando

  2. JTrias opina:

    Con 1 “Aremis” 10 por las mañanas, o valium 5 si se encuentra muy afectado, y un buen panadol por las noches como relajante muscular, creo que será suficiente…(Consulte con su médico, etc. como dicen en los anuncios de medicamentos)

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