UNA MUJER EXCEPCIONAL

La semana pasada, que se celebró el Día Internacional de la mujer, se elevó el diapasón reivindicativo, amplificado por determinados medios, de aquellas mujeres que han convertido el aborto y el movimiento gay-lesbiana en la bandera de lo que ellas, y toda una legión de pánfilos políticos, llaman “sus derechos” o la “liberación de la mujer”.

Al que quiera informarse de lo que ocurre en África le recomiendo que lea mensualmente la revista “Mundo Negro” que editan los Misioneros Combonianos. A propósito del Día Internacional de la Mujer, en el número correspondiente a este mes viene en la portada retratada una mujer excepcional, Marguérite Barankitse, que ha hecho de la integración entre hutus y tutsis su bandera multicolor. Ha demostrado al mundo que tantas y tantas luchas fratricidas que ocurren, especialmente en África, no son guerras étnicas sino enfrentamientos políticos, principalmente causados por una brutal y egoísta administración colonial.

Marguérite contaba, mientras recogía el premio Mundo Negro a la Fraternidad 2008, que en su familia, tutsi, perdió a 62 personas y que mientras huía se encontró a hutus que también huían. Pero en lugar de recriminarles su actuación, se apiadó de ellos y, de acuerdo con su inquebrantable fe cristiana, les protegió, aunque al final asesinaron a más de 70 ante sus propios ojos.

Empecinada en hacer del amor al prójimo el único motivo de su vida creó la Casa Shalom, que significa “paz” en hebreo, comenzando con la acogida de 25 niños de ambas etnias, que se convirtieron en 300 a los siete meses y en más de 4.000 a los dos años, niños algunos de los cuales son hoy respetables profesores, trabajadores manuales, empresarios o políticos. “Cuando Dios no está en nuestra vida, la vida deja de ser una fiesta”. Vamos, como los del autobús.

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  1. marinero en tierra opina:

    Convendría ir sacando a la luz los cientos de ejemplos de mujeres como esta que silenciosamente dan testimonio del Dios de Jesús. La esperanza que aún queda en algunas partes del mundo nos la trasmite su testimonio. Recordar a Marguérite ha estado bien en este día internacional de mujer trabajadora, ella merece más atención que todas las feministas abortistas que hoy colmaban los medios de comunicación. ¡Feliz semana!

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