EL AUTOBUS DE LOS TONTOS

Francamente, gastarse el dinero en una campaña de publicidad como esa del autobús me parece de tontos. ¿O quizás no sean tan tontos quienes la han diseñado? La iniciativa parte de una periodista londinense, Ariane Serien, con fondos que aportó Richard Dawkins, experto en biología evolutiva, que se hizo famoso por una obra muy mal argumentada pero magníficamente vendida (más de 500.000 libros llevaba en julio de 2007), que publicó hace tres años y que se llamaba “The God delusión”, que podría traducirse de forma libre, como “El espejismo de Dios”. Al año, más o menos, uno de los editores de “Vanity fair”, Christopher Hitchens, se dio cuenta del negocio que podía ser esto del ateismo militante y publicó otro panfleto y lo tituló “God is not Great” (Dios no es grande), con el “sugerente” subtítulo de “como la religión envenena todo lo que toca”. Resultado editorial: más de 300.000 ejemplares vendidos. Hay, también, otras obras publicadas esencialmente en lengua inglesa pero no me caben en esta columna.

Al poco tiempo salió un profesor de teología histórica de Oxford, Alister MacGrath, que además es doctor en biofísica molecular, y rebatió, punto por punto, cada uno de los argumentos de Dawkins. El lector curioso que quiera conocer el trasfondo de estas obras puede meterse en los archivos de Aceprensa (www.aceprensa.com) y encontrará toda la información que precise para sacar su propia conclusión. MacGrath, que como Dawkins partía del ateismo, se persuadió que “el cristianismo era una visión del mundo mucho más interesante e intelectualmente excitante que el ateísmo”, y desmontó ese extraño argumento que Dawkins atribuye a la fe cristiana como un “proceso de no pensamiento”. Hay muchas creencias, dice MacGrath, que no podemos probar que sean verdad pero es razonable sostenerlas. Lo mismo ocurre con muchas teorías científicas.

En esto del autobús y del ateísmo los hay tontos y otros que no lo son tanto, a la vista de los resultados editoriales. Hoy existe una cruzada contra la religión que en nuestro país se ha planteado a través de la llamada “educación para la ciudadanía”, cuya finalidad es asentar las bases de una futura sociedad ateísta. Y yo, el único modelo de sociedad ateísta que conozco es el soviético. Me parece, pues, un experimento peligroso.

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  1. Alejandro opina:

    El cristiano es una persona virtuosa y no viciosa, es un hombre tranquilo la mayor parte del tiempo, un hombre de paz, de estabilidad, y también en mi caso personal es una persona curiosa que de la mano de Dios descubre el mundo, la creación, el bien y el mal, el arte, el recuerdo, el amor, el trabajo. Querido Jorge es muy difícil que el ser humano elija todo esto, es muy difícil que el ser humano elija conocer a Dios, prefieren la esclavitud del vicio a la libertad de la virtud. saludos

  2. Fulgencio (Murcia) opina:

    Ya que usted parece tenerlo todo tan claro, ¿me podría decir quién o qué creó a Dios?

    Como le considero una persona cultivada, sabrá que quien afirma es quien debe probar la afirmación y no al contrario, como nos dicta la Lógica

    Última, para libro vendido: la Biblia, y ese si que está mal argumentado.

    Usted crea en lo que quiera, pero no llame tontos a los que no queremos serlo. No llame tontos a los que dudamos de los listos.

    http://www.politicaparatontos.blogspot.com

  3. JTrias opina:

    Yo no llamo tonto a casi nadie. Los del autobús me lo parecen bastante y sobre todo después de haberles oído sus motivaciones en radios y televisiones. En fin, me reafirmo: es el autobús de los tontos, de quienes no tienen más que eslóganes publicitarios y están ayunos de razonamientos.

  4. Luis García opina:

    Estoy de acuerdo con Fulgencio. Después de mucho pensar sobre mi infancia nada feliz en un colegio católico llegué a la conclusión de que el principal objetivo del ser humano es alcanzar la felicidad, o llegar lo más próximo a ella, de forma tranquila, sin hacer daño a nadie, y sin intermediarios. Es curioso como Alejandro habla del cristiano como “persona no viciosa”, como si hubiese una relación causa-efecto directa. Yo ya no me considero cristiano y tampoco soy (estoy seguro), una persona viciosa, tan sólo tranquila, y ahora bastante feliz. No puedo decir lo mismo (del hecho de no ser viciosos) de algunos curas en el colegio al que iba, más tarde entendí que el hombre es un animal sexual y quien no canaliza ese impulso naturalmente pierde el equilibrio, como tantos casos lo están demostrando.
    Estoy de acuerdo con el famoso cartel del autobús, no es malo hacer pensar a la gente, incluso hacer dudar, la mayor cualidad del ser humano es ser capaces de pensar y tenemos que utilizar esa cualidad.
    Saludos!

  5. Alejandro opina:

    Esos eslóganes en los autobuses son un ful, los que piensan que Dios no existe es por que no lo conocen, no porque no exista. Pero conocerlo pienso que es muy difícil. La gente prefiere lo fácil.

  6. Alejandro opina:

    Pero vamos a ver, la evolución natural del hombre es la de encontrar a Dios y no al revés, ¿no? Luis ¿que te hacía infeliz cuando eras cristiano? perdóname pero es que no lo entiendo. Yo personalmente no he hablado ni de curas, ni de colegios catolicos, ni de abstención sexual. Y para mi Dios no es un intermediario, para mi Dios es todo.

  7. Hayek opina:

    En el ABC del domingo 1 de febrero su artículo (”El autobús de los tontos”) y el de Jon Juaristi (”Objeción”, pág 10) contienen algunas afirmaciones sobre la asignatura de “Educación para la ciudadanía” que no por surrealistas dejan de ser ofensivas para los profesores de Filosofía que tenemos que impartir esta materia.

    Dice usted que “existe una cruzada contra la religión que en nuestro país se ha planteado a través de la llamada ‘Educación para la ciudadanía’, cuya finalidad es asentar las bases de una futura sociedad ateísta”. Por su parte Jon Juaristi sostiene que esa asignatura “es un instrumento para la nivelación totalitaria”.

    El PP al que usted pertenece y la Iglesia católica llevan diciendo cosas parecidas desde hace tiempo. Insinuar que Zapatero ha emprendido esta “cruzada” (término que usa usted y que me recuerda al de “cruzados” que emplean los integristas islámicos para referirse a los occidentales) para convertir España en un país totalitario y ateo, presupone obviamente que un profesorado dócil y aborregado que se prestará a colaborar necesariamente con dicho adoctrinamiento, transformándose en lacayo del PSOE o del gobierno de turno, renunciado a su derecho a la de libertad de cátedra y aceptando someterse colectivamente a directrices políticas. Esta presuposición no es sólo delirante, sino absolutamente indignante e inaceptable para el profesorado de Filosofía y de aquellas áreas que tengan que impartir dicha asignatura.

    Debería usted saber que en el profesorado de Filosofía se da el mismo nivel de pluralismo ideológico que en el resto de la sociedad española y que en los Departamentos de Filosofía de nuestros institutos no es infrecuente ver a profesores libertarios, posmodernos, conservadores, e incluso miembros del Opus Dei o teólogos y ex-sacedotes que acabaron licenciándose en Filosofía. Y también, afortunadamente para los alumnos, profesores que entendemos la Filosofía como un ejercicio de pensamiento crítico con las ideologías y que en consecuencia nos mantenemos a una distancia bastante prudente de los partidos políticos y sus ideologías. La mayoría de profesores de Filosofía que conozco están en este último grupo y creen honestamente en el ejercicio de la crítica racional frente a todo poder que intente acallarla, sea político o religioso.

    Tenga por seguro que ningún gobierno ni ninguna iglesia va a condicionar nunca mi libertad de cátedra, ni mis clases de Filosofía, de Ética, de Educación para la ciudadanía o de lo que se le ocurra al ZP de turno que nos toque sufrir en el futuro. Estoy convencido de que su hermano, el filósofo Eugenio Trías al que respeto profundamente, estaría de acuerdo conmigo en lo referente a los profesionales de la Filosofía. Pásele este comentario para que lo lea y le dé su opinión, si lo estima oportuno.

    Atentamente,

    Hayek

  8. Alejandro opina:

    El otro día explicaban en un programa de radio ciertos temas puntuales, dignos de objeción, que tienen que estudiar los jóvenes de la asignatura EpC y tuve que apagar la radio del susto que me llevé, pero, bueno, por lo menos, sabiendo que Dios probablemente no existe, disfrutemos mientras podamos de EpC.

  9. Fulgencio opina:

    De acuerdo contigo,Hayek. Alejandro, no tenga miedo de abrir su mente y cuestionarse sus ideas. Es un sano ejercicio que deberíamos hacer todos. No me tome a mal mis palabras. Por el motivo que sea -unos según un dios, otros sin saber cómo- todos convenimos en que estamos dotados de razón. Usémosla y no nos creamos cualquier cosa. Un saludo y gracias por contribuir al honesto debate.

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