DESDE LA ISLA DE BIOKO

Les escribo esta columna desde la isla de Malabo que antes se llamaba Santa Isabel, cuando formaba parte de España. Es curioso, no conozco ningún otro territorio –y conozco bastantes- que haya sido colonia de algún país europeo que tenga más arraigado el poso que dejaron los colonizadores. Hasta el punto que celebran el Día de la Hispanidad como fiesta nacional y han restaurado monumentos que habían dejado en mal estado los españoles. Pero nosotros parece que no queremos enterarnos o elevamos las anécdotas de un país singular a categoría política universal. No queremos enterarnos que Guinea Ecuatorial constituye la representación de la Hispanidad en el centro de África, con el plus añadido de que está teniendo un crecimiento excepcional gracias a haberse convertido en el tercer productor de petróleo del continente negro, con unas reservas incalculables, que las empresas españolas despreciaron o no supieron ver.

Si a España va o fuese en visita oficial Fidel Castro, el presidente de Gabón o Camerún o el primer ministro chino, se le recibe o recibiría con todos los honores y sin que ningún partido político pusiese pega alguna. En cambio, cuando el presidente ecuatoguineano, Teodoro Obiang, visitó España se le ofendió grave e innecesariamente no queriéndole recibir en el Congreso de los Diputados. Es cierto que luego fueron a Guinea varias comisiones de parlamentarios que pudieron verificar que la realidad del país nada tenía que ver con la que intentaba presentar, artera y maliciosamente, algún líder de la llamada oposición en el exilio. La verdadera oposición, la que representa Plácido Micó, socialista, aunque todavía con escasos representantes, se sienta en el parlamento guineano y a él tiene acceso quien quiere escucharle.

Guinea Ecuatorial, un trozo de España en África, debería formar parte de las Cumbres Iberoaméricanas. Es, quizás, una de las representaciones más genuinas de la hispanidad. España no puede seguir de espaldas a este trozo de tierra africana que es la cabeza de puente que colocó el visionario Iradier en el centro del Golfo de Guinea.

compartir delicious digg frequi google meneame technorati

Por favor deje un comentario

  1. ignacio p. opina:

    disculpe la pequeña enmienda, don Jorge: Malabo es la capital, Bioko la isla. Isla antes conocida como Fernando Poo, igual que Malabo fue Santa Isabel. Un saludo.

  2. JTrias opina:

    Gracias por la enmienda. Utilicé el nombre de Malabo en sentido figurado, para que se me entendiese, pues si pongo Bioko nadie hubiese sabido desde donde escribo. El desconocimiento que hay en España sobre Guinea Ecuatorial resulta increible. En cualquier caso utilicé el nombre de la capital incorrectamente.

Deje un comentario