LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN CATALUÑA

(Guión de mi intervención en el acto de apoyo a las cadenas de radio discriminadas por el CAC que tuvo lugar en la Universidad San Pablo-CEU el 17 de Noviembre de 2008)

1- Nos guste o no Cataluña es hoy una realidad nacional basada en distintas falsedades históricas: Cataluña, contrariamente a lo que se dice, nunca ha sido una nación ni ha existido nunca una monarquía catalana; la lengua propia de Cataluña siempre ha sido el catalán y el castellano, indistintamente, a no ser que nos remontemos a los tiempos medievales; desde la época de la Marca Hispánica, los condados catalanes y especialmente el de Barcelona necesitaron de las alianza, esencialmente con Aragón, primero, y luego con Castilla, para poder ser Monarquías fuertes. Fue a finales del siglo XIX cuando la ensoñación romántica de unos escritores y políticos, albergó la idea, muy en boga entonces, de crear una nueva Nación catalana.

2- Durante el franquismo reclamábamos: libertad, amnistía y estatuto de autonomía. Una vez conseguidos los tres objetivos, los nacionalistas dieron otro salto y reclamaban la independencia. Pero para reclamar la independencia había que fundamentarla en algún hecho diferencial: la lengua que se ha ido imponiendo en Cataluña hasta arrinconar el castellano, que es lengua vehicular para más de la mitad de la población, de la enseñanza oficial y del lenguaje político. El castellano sigue siendo lengua habitual pero no oficial, en situación inversa al catalán durante el franquismo.
3- Ahora estamos aquí para defender la libertad de expresión. Cuando se aprobó el Estatuto de Cataluña, yo ya lo había dejado escrito: Mucho se ha dicho sobre el Consejo del Audiovisual de Cataluña para añadir algo nuevo sobre esa Institución de la Generalidad cuya única misión es la de intervenir sobre aquellos medios de comunicación que no se consideran afines al nacionalismo o, también, que según su peculiar visión antropológica, consideran “contrarios a Cataluña” y, por lo tanto, provocadores de “crispación”.

4- Siempre he afirmado, y continúo haciéndolo, que una Institución política como esa, dependiente de la Generalidad, es imposible que sea independiente. A lo sumo, en el mejor de los supuestos, podrá ser neutral, pero nunca independiente. En un informe que hice sobre el Estatuto decía: “En cualquier caso el asunto del CAC es de tal trascendencia que no puede despacharse sin darle la importancia que merece. Creo que se trata de una invasión en la competencia exclusiva del Estado señalada en el artículo 149, 27º, pues excede, en mucho, esas facultades que para desarrollar y ejecutar las normas básicas del régimen de prensa, radio y televisión y, en general, de todos los medios de comunicación, corresponde a las Comunidades Autónomas.
5- Ahora tenemos el resultado. Al menos este acto puede servir de resarcimiento moral.

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  1. Jose luis manso opina:

    Cuando un pueblo quiere retroceder es mejoder dejarle….si no creamos mártires. Dejémoslos que retrocedan. Retrocede su economía, su libertad de expresión….Sus empresas que venden menos cava cada año.
    Dentro de 10 años se arrepentirán. Si siguen así no van a ganar ni las ligas de futbol…..

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