JUECES INCAPACES

Acabo de leer que el Consejo General del Poder Judicial está estudiando incapacitar a aquellos jueces que tengan sus facultades psíquicas mermadas. Ya era hora. Uno de los magistrados del Tribunal Supremo, cuyo nombre me callo por caridad, que presididía laa Sala de uno de los juicios más sonados que he llevado en mi ya dilatada vida profesional, hedía a alcohol desde el momento de iniciarse las sesiones, ya fuesen por la mañana o por la tarde. Y además no se recataba de ello. Un mediodía, en la cafetería Riofrío, le vi meterse antes del almuerzo un par de guisquis, sus buenos tres o cuatro vasos de vino mientras comía, y otro guisqui cheli pal personal, en copa balón, con el café. A los pocos minutos comenzábamos la sesión de la tarde. Yo pensaba:  a este hombre, en un control de alcoholemia, le quitan el carné y si fuese taxista perdería su trabajo y, en el mejor de los casos, le darían la baja definitiva para que se tratase su adición. Y aquí, de cuya clarividencia depende la libertad de una persona, no pasa nada.

Ahora el tal magistrado ya es emérito pero, creo, todavía sigue dictando sentencias. ¿Está capacitado para ello? Si algún vocal del CGPJ me pregunta quién es, se lo digo para que investigue con toda discreción.

En fin, en la Justicia también pagan justos por pecadores, pues la mala opinión que tenemos de los jueces es por estos casos que no son tan excepcionales como nos creemos. Igual que un piloto debe pasar un examen médico cada seis meses, creo que quienes tienen en sus manos nuestras vidas y haciendas deberían, por un lado, tener mucho mejores sueldos y, por otro, someterse a exámenes de salud de vez en cuando. Nuestro mundo, el forense, es pequeño y nos conocemos todos. Y todos sabemos quienes son aquellos jueces a quienes, por la razón que sea, les falta un tornillo.

compartir delicious digg frequi google meneame technorati

Deje un comentario