LISBOA, CIUDAD ANTIGUA Y SEÑORIAL

Por un asunto profesional desde hace un año tengo que ir a Lisboa más o menos una vez al mes. Desde luego no les voy a contar el asunto pero sí lo mucho que me gusta esta capital europea, antigua, señorial, limpia y una de las más bonitas que conozco.Hoy he tenido la suerte de almorzar en un lugar verdaderamente único: el Grémio Literario, un club con unos dos mil socios, dirigido por Alberto Laplaine, y que conserva ese humus liberal y literario de principios del siglo XX. En los anaqueles de la biblioteca, como no podía ser de otro modo, reposan ediciones primitivas de las grandes enciclopedias y de las obras de Voltaire. Y desde el comedor, situado en los meses de frío en un invernadero de tonalidades verdes y amarillas pálidas, se ve a lo lejos el Océano Atlántico que está incorporado a la ciudad como si Lisboa siguiese siendo la antigua capital del mar.

Los portugueses son, además, gente amable, y no es un tópico. No elevan la voz y es relativamente sencillo entenderse con ellos. Dicen que su música popular, los fados, es triste. Yo diría que es más melancólica que triste, una especie de versión culta de las habaneras que se cantan por los pueblos mediterráneos de Cataluña. Cuando una gran parte de la población estaba embarcada allende los mares, el atardecer en los pueblos invitaba a la melancolía y al recuerdo.

Mis viajes son muy rápidos, una lástima. En un día voy y vuelvo. Pero en el de hoy se me ha quedado el color y el sabor de la ciudad de Lisboa, ciudad que como se suele decir es antigua, acogedora, viva y señorial.

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  1. Usha opina:

    ola, e a pimierra vez que venho a este blog.parece-me interessante.=)uma boa ideia, vinda de ti nao se pode esperar outra coisa Volto ca mais vezes para ver as novidades!canhota amiga da egua sorridente*

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